Thursday, April 12, 2007

Cotidianidad en la facultad

Humor: Complacida
Escuchando: Only you (live at late with Jools Holland) - Portishead
Viendo: CSI Las Vegas
Leyendo: Lo que escribo
Jugando: Con mi bebé cachorro, Kero
Comiendo: Carne humana
Bebiendo: Sangre humana



Pues tal cual reza el título, es lo que ha sucedido en mi vida y en sí, lo que sucedió desde que entré a estudiar en la UNAM, tomar clases. Sin embargo, esta vez la asistencia tiene otro color, o mejor dicho tengo otra disposición y actitud, pese a que no me es muy estimulante el estar en el lugar donde pasé 4.5 años de mi vida *¡claaaaaro, 1.5 años menos que lo que pasé en la primaria y en la sec-prepa!*. Aún así, me parece que todavía la fac tiene algunas cosas explotables pero más que nada enriquecedoras, al menos a nivel académico porque profesionalmente, la mentalidad y en sí, el lugar es cuadrado y muy limitado para nuevas ideas de campos de investigación *es decir, el mío*.

Debo confesar que nunca me gustó la química orgánica pero además escogí a los peores maestros que impartían los cursos dicha materia. En parte fue por el hecho de la levedad con la que los cursos se impartían pero además, el horario ya que los buenos daban usualmente en la noche lo que tenía como consecuencia que la probabilidad de que entrar a clases era muy pequeña *¡ja!*. Pese a ello, en el curso propedéutico he adquirido cierto aprecio por la orgánica, mas bien le he entendido a muchas cosas que quedaron borrosas en el pasado. ¡Ésa es la verdad! Lo cual es bastante tranquilizante debido al examen que se acerca.

Por otro lado, las otras materias que tomo (fisicoquímica, química inorgánica y analítica) no me causan ningún temor, simplemente con el repaso y lectura son más que suficientes para desempolvar lo *poco o mucho* que tengo en el cerebro... Y se verá todo reflejado en el examen, que por cierto será maratónico debido a que no se hará en dos días como originalmente se había planteado, sino en un sólo (el 23 de este mes) desde las 09.00 hasta las 21.00. ¡Es una mentada vil! Aún así, habrá que tomarla enterita. Ni modo, c'est la vie!!!